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sábado, 11 de abril de 2015

Mi lectura de hoy: "Un hotel en ninguna parte". Aviso: esto no es una reseña



Como decía, esto no es una reseña, no me veo yo capacitada para comentar una novela como dios manda.

Puede que ni siquiera llegue a comentario. Pero es que paseando a mi perro iba contándome a mí misma esta entrada y me ha faltado tiempo para llegar a casa y ponerme a escribirla. Contratiempos tecnológicos en forma de actualizaciones de software y reiniciaciones varias me han obligado a coger lápiz y papel, después lo pasaré al blog.


Permitidme una pequeña introducción. Hoy ha sido un día de perros. No por nada en especial, había comenzado bien. Un nutritivo desayuno, un paseo en familia (chico, perro y yo, tampoco somos más) siguiendo el río que (cuando le da por llover) pasa por delante de casa. Espantados por los ladridos de mi emocionado, hiperactivo y desquiciante perro, y por el ruido que hago yo al ir tropezándome con todo, un montón de ánades reales, dos garzas, una garza real y dos cigüeñuelas, nos hay hecho caer la babilla de la felicidad con sus vuelos.

Pero, al volver a casa y sentarme a buscar documentación para un trabajo sobre los bodegones del Siglo de Oro español que tengo que entregar dentro de nada, se me ha apagado el interruptor: no tenía ánimos ni para volverme a la cama, y eso ya es decir.

Al final conseguí centrarme un poco, cosa que he celebrado a mediodía con un vermut con sus hielitos en forma de estrella (IKEA) y su trocito de limón... Yo nunca bebo, así que de ahí al sofá solo ha mediado el tiempo justo para tomar una crema de calabacín.

Sí, ya sé que esto se está alargando mucho, pero es que definir el asqueroso estado anímico en el que me encontraba es esencial para que se pueda apreciar el milagro de su transformación.

Esta mañana, sí, cuando andaba sin ánimos, he visto en Twitter una nueva reseña de una novela que ya me había despertado la curiosidad hacía unas semanas, pero que no me había decidido a comprar porque, francamente, mi lista de lecturas pendientes da miedo, tengo la mesilla de noche tan abarrotada que cualquier día me pide la baja médica por hernia discal o algo similar.

Si un efecto beneficioso tiene el alcohol en mí es que evita que piense demasiado las cosas (no entiendo cómo es que no me da por beber más a menudo). Así que cuando me he despanzurrado en el sofá, con mi perrillo robándome la mayor parte de la manta, he cogido el ipad, he entrado en Amazon y le he dado a la compra en 1 clic. Bendita sea esa opción, porque si hubiera tenido que levantarme para buscar la tarjeta de crédito... adiós milagro.

Todavía no he terminado de leerlo, de hecho, me da pánico que se acabe porque necesito tenerlo ahí y poder recurrir a él si me da otro momento de bajón como el de hoy, pero puedo asegurar que, teniendo "Un hotel en ninguna parte", de Mónica Gutiérrez Artero, en el ipad, me río yo del efecto del valium, del vermut e incluso, fíjate tú, del chocolate negro.

No os voy a contar de qué va, bueno, vale, un poco sí... Una pelirroja, Emma, muy triste, con la vida patas arriba, llega a trabajar a un hotel perdido en un bosque en mitad del invierno, cuando solo hay un huésped, los dueños y el personal de servicio. Para más información y una reseña de verdad, podéis leer la que ha escrito Ana Bolox en su blog.

Es una novela perfecta para días rarunos, para cuando necesitas leer algo que te haga feliz, para quitarte el mal sabor de boca que te queda después de ver una película de esas que son un verdadero dramón, o después de ver el telediario.

Y os aseguro que el efecto del vermut ya hace rato que se me pasó.

Yo me vuelvo al ipad, a seguir leyendo, con una sonrisa de oreja a oreja. He decidido que esta tarde va a ser de Emma y mía. Mañana será otro día, el trabajo que siga esperando.

Otro día os cuento qué tal me llevé con "La piedra lunar" de Wilkie Collins que terminé ayer.

Saludos!!

8 comentarios:

  1. ¿Sabes qué me ha pasado? Estoy cansada, ha sido un día algo aburrido, gris, y no me había conectado hasta ahora porque los fines de semana prefiero hacer otras cosas, como dasayunar feliz, pasear con mi gente y hacer aperitivos largos (ya ves que compartimos cosas buenas). Y encima, todavía no me he pasado por el blog de Ana. Pero es que te he visto en Twitter, he empezado a leer tu entrada y aquí me he quedado, enganchadísima a tu estupendo relato de descubrimiento, de paseo, de sofá y mantina compartida.
    No se me ocurre una mejor manera de disfrutar del Bosc de les Fades que como tú lo has hecho. Y no tengo palabras para agradecerte la amabilidad de contarlo. Gracias por atreverte con una autora desconocida y gracias por quedarte un ratito en este hotel tan especial, pero sobre todo gracias por contármelo porque para seguir escribiendo no necesito más que eso, escuchar a los lectores. Un abrazo enorme y un millón de gracias. Quédate todo el tiempo que necesites y déjate querer por Emma, Samuel y Tristán. Ah! Y vuelve, vuelve siempre!

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    1. Hola, Mónica!!
      Si desconectar te sirve para escribir novelas como esta, bienvenida sea la desconexión.
      Enhorabuena, de verdad.
      Y te dejo porque me he dejado a cierto escritor en una tienda muy interesante de un pueblo costero y ese encuentro me huele muy bien (no solo por el té) ;-) y estoy deseando ver qué pasa a continuación.
      Un saludo!!

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  2. Mi historia con Mónica y sus libros (si no te has leído "Cuéntame una Noctalia" estás tardando) es también de un amor a primera vista. Y me encanta tu diagnóstico: una novela perfecta para días rarunos. Pero también para días tranquilos frente al mar , cuando después de comer te tumbas un rato en la terraza y te encuentras, sin comerlo ni beberlo, en el Bosque des Fades.
    Estoy deseando también oírte lo de Wilkie Collins. Una vez me pidieron (para un suplemento cultural en un periódico) que dijera mis 10 libros preferidos y entre ellos puse "La piedra lunar". Espero que lo hayas disfrutado también.
    Un placer haberte encontrado.

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    1. Hola!! Ya me veo en la hamaca leyendo su otra novela, jejeje.
      La piedra lunar me ha encantado de principio a fin, eso ya te lo adelanto. Tanto me ha gustado que voy a ver si localizo alguna otra de sus novelas. ¿Me recomiendas alguna en especial?
      Gracias por pasarte por aquí
      Un beso

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  3. Veo que has caído víctima del embrujo de la manera de escribir de Mónica. Este libro es una delicia, a mí me encantó (tiene otro igual de delicioso, Cuéntame una noctalia) y te traslada a un lugar donde realmente apetece estar. Lo has dicho muy bien, se podría recetar un ratito en el Bosc de les Fades a cambio de Valium. Tiene los mismos efectos relajantes y muchos menos efectos secundarios. Quizá, tal vez, que quieres que no se acabe, como dices.

    Los escritores desconocidos a veces dan sorpresas enormes, pero yo estoy segura de que a Mónica, lo de ser desconocida se le acabará pasando con el tiempo.

    Un beso

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    1. Hola, Mayte!
      Creo que voy a reservarme su otra novela para cuando esté de lleno con los exámenes, seguro que me sentará igual de bien que esta hoy.
      Gracias por pasar por aquí y dedicarme un ratito de tu tiempo.
      Un abrazo

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  4. Hola y feliz domingo :-)

    Me alegro que mi reseña te animar a hacerte con el libro. Es una novela que merece la pena leer. Se pasa un rato delicioso con ella.

    Por otra parte, gracias por el enlace :-)

    Y en cuanto a "La piedra lunar", voy a ser la nota discordante: no me gustó. Es más, se me atragantó (y eso que dicen que es una de las primeras novelas policíacas). Quizá fue porque primero me leí el tochazo en inglés, que no es igual que leer en tu lengua materna, pero el caso es que luego le di una oportunidad en español y tampoco acabó por entusiasmarme. Quizá porque, en esta segunda lectura, ya iba con el ojo torcido ;-)

    Sin embargo (sí, hay un "sin embargo"), "La dama de blanco" me gustó mucho. Está narrada,además, de una forma muy curiosa: en primera persona y por distintos personajes. Misterio, amor, traición, suspense... Si tienes ganas de volver a leer a Collins, te la recomiendo :-)

    Un abrazo y feliz domingo.

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    1. Hola, Ana!! Feliz domingo a ti también, aunque ya quede poquito.
      Gracias por descubrirme la novela, como ya conté ayer, me sentó genial.
      Y, con lo de La piedra lunar... qué te voy a decir... a veces depende del ánimo de cada cual el que le enganche un libro o no, del mismo modo que, menos mal que hay tantos gustos como lectores. Y las notas discordantes alimentan el debate así que siempre están bien.
      Y te agradezco la recomendación de "La dama de blanco", porque sí que andaba buscando otra buena suya... a la espera de que esté la tuya, con algo me tendré que entretener... ;-)
      Feliz tarde, un beso.

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