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jueves, 30 de junio de 2016

El retorno

Esta entrada es algo así como un mensaje en una botella, no sé si le llegará a alguien.

Este debía ser mi retorno triunfal al blog, o el retorno del blog a la vida, más bien. Mientras preparaba los últimos exámenes de junio me imaginaba a mí misma haciendo dos cosas: limpieza radical de armarios para evitar planchar gran parte de lo que tenía acumulado y escribiendo como una loca posesa. Siempre me pasa igual, cuando llegan los exámenes y me sumerjo en los libros de la universidad empiezo a querer hacer todas esas cosas de las que ni me he acordado durante el resto del año, incluso lamento profundamente no poder salir a hacer ejercicio, yo, la que durante meses sólo hace levantamiento de novelas y ensayos varios (algunos libros seguro que te convalidan un par de tardes de gimnasio).



A lo que iba, que yo anhelaba ponerme a escribir mis relatos pendientes y la novela que he dejado colgada y tenía mil ideas para entradas para este blog, pobrecito mío, abandonado desde hace... uff... Ideas que apartaba de mi mente en cuanto me daba cuenta de que mi cabeza se había ido de los órdenes clásicos en la arquitectura de la Edad Moderna, por ejemplo. Pero (ya sabéis que yo soy muy de peros) la resaca post exámenes me ha regalado una preciosa tendinitis en la muñeca y un médico, muy cachondo él, me la ha inmovilizado de tal manera que no puedo ni sujetar un libro ni teclear (ni con un dedo) en el ordenador. ¡Ay, dios mío!, pensaréis, pues sí, una putada.

Menos mal que san Steve Jobs inventó el iPad y san Fede me regaló uno. Me tendríais que ver con el iPad de pie en la mesilla de noche leyendo hasta las tantas o apoyado en mi barriga si estoy en el sofá. Qué gusto da poder pasar las hojas con un dedo y matar estas horas leyendo sin parar. A quien ideó la aplicación de la red de bibliotecas públicas valencianas para leer libros electrónicos en préstamo, por favor, que me lo presenten porque le hago un monumento. Aun así, lo mejor de lo mejor, que me lo quería reservar para cuando pueda tomar notas como dios manda al tiempo que leo, pero ya no me he podido resistir más, ha sido echarle mano a "Leyendas de la Tierra Límite II: Las Tierras Oscuras", de Ana González Duque. Con Flamia y Zack se pasa el tiempo volando, como si fueras un hermoso dragón ;-) En cuanto lo termine vuelvo y os cuento más cosas.


No digáis que este dragón no es una preciosidad.

Al final, con una sola mano, con paciencia y mucho té, he conseguido iniciar este resurgir del blog. En redes sociales llevo ya unos días asomando la naricilla y preguntando: "¿todavía os acordáis de mí?"

Nos leemos pronto, en cuanto me liberen la otra mano.

4 comentarios:

  1. Por supuesto que nos acordamos. Encantada de volverte a leer por aquí y deseando compartir lecturas. Ahora que viene el veranito y dejamos atrás la universidad, seguro que encuentras más tiempo para asomar la nariz ;-))) un beso.

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    1. Hola, Mónica. Mil gracias por pasarte por aquí. Seguro que sí, que ahora nos veremos más. Además, estoy deseando que llegue el día 7 para leer tu nueva novela y publicar una de mis no-reseñas.
      Un abrazo.

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  2. Tiempo para leer..., y para escribir ;-p

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    1. ¡Hola, Ana!
      Siempre es un placer que mi profe favorita se pase a verme.
      Un abrazo

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